sábado, 24 de enero de 2009

La bicicleta voladora, de regreso en al Valle de los Aburraes

Cuando choquen los planetas y el mundo se termine, sólo quedará una manera de escapar: la bicicleta. Sobre dos ruedas y pedaleando fuerte se podrá llegar más lejos que las balas y las esquirlas nucleares. Más allá de las plagas, los gritos de horror y las nevadas de ceniza.

Y si los planetas no chocan y el mundo no se acaba, quedará siempre, también, una forma de fugarse en bicicleta. Como no hace ruido y sabe esfumarse a tiempo, nadie lo va a notar. En silencio y suavemente, como las hadas y los gatos, los hombres y mujeres libres se podrán alejar del calor y la tristeza sin ensuciar el alma ni el ambiente. Y así va a ser posible para todos llegar sin prisa y sin pausa a cualquier punto de la tierra.

Como duendes burlones y obstinados los ciclistas van dejando atrás a los autos empantanados, a los aviones que estallan como globos en el aire, a los grandes y pesados camiones y a las naves espaciales. Los poderosos les temen cada vez más. Los agentes de tránsito no saben cómo hacer para contenerlos. Unos y otros aceptan resignados que si alguna cosa está fuera del nuevo orden mundial, eso es la bicicleta.

Leonardo da Vinci la dibujó hace cinco siglos en un instante de inspiración suprema. Desde entonces hasta hoy evolucionó tan vertiginosamente que pronto va a convertirse en una metáfora de sí misma.

Montados en esa máquina secreta y sutil, los ciclistas se han convertido en los últimos anarquistas de este siglo. Circulando a contramano, pasando la luz roja, sobre la vereda, por caminos de tierra o sobre arenas lunares, ellos niegan una y otra vez las leyes del sistema y superan todos los esquemas conocidos en materia de libre albedrío. Aun admitiendo que esa extraordinaria ubicuidad tiene sus riesgos, ellos suponen, a la manera de las viejas vanguardias, que no existe ninguna corriente avanzada en el mundo que pueda imponer sus postulados sin sufrir bajas ni derrotas. Y que en cualquier caso hay que seguir pedaleando sin pausa hasta la victoria final. La tarea no es fácil.

Los hombres se han aburguesado y se encapsulan en autos, colectivos, yates y ascensores. Lejos del viento, del sol y las estrellas fueron ganados para una existencia oscura, burocrática y carente de emoción. Los arrogantes defensores de la autopista global lograron por ahora implantar el encierro y el transporte de mercado como un modo de vida único y excluyente. Pero no será por mucho tiempo.

Las bicicletas volverán, volarán y serán millones.

miércoles, 21 de enero de 2009

Huele a Mar



Colombia hay que conocerla, lugar maravilloso... afotunados somos, lastima que unos pocos nos hayan arrinconado en la ciudades, en fin, por el río grande anduvimos (navegamos), mucha agua y ciénagas, que vegetación, fauna y flora, polvo y calor, llegamos a Mompox, bonito este lugar que sirvió de caja fuerte del oro que los saquedores se llevaron, impresiona la basura en las calles, la cantidad de paisas que acá laboran, las morenas con sus pieles apretadas... estuvimos en la CASA AMARILLA, el hostal de un Inglés y de una Santanderiana (Richard y Alba), que calidad de gente, de lugar, de atención !!! Cartagena nos llamo y la ciudad de coral nos acogió, muchos, pobres, pocos ricos, la eterna historia, el castillo de "San" Felipe será difícil tomarlo, túneles, ingeniería al servicio de la Colonia. A partir de la "Heroica" continúe solo hacia Tolú, pedaleè luego hasta San Bernardo por la playa, con el SOL, la Mar, el viento y las palmeras, no resistí y en Bongalow Ana María me recibió, un lugar maravilloso, que esta vivo, que canta, paradisiaco, el pescado y atención y una mujer encantadora. De ahí una de mis mejores rutas, por la playa a Río Cedro llegue y por el camino ecológico hasta Puerto Escondido vibre, que rico es respirar, ver, oír, reír, soñar, llorar, vivir !!! Empuje al día siguiente hasta Necocli y en las cabañas de Jairo otro paraiso me atrapo, abrí la ventana y el golfo de Uraba durmió a mi lado, se veía la Serranía del Daríen, el atardecer fue éxtasis, en fin ahí voy, faltan 3 días de pedal, la ciudad que me vio crecer me espera...ya voy Medellín....

lunes, 5 de enero de 2009

Desiertos, Nevados, Páramos... Ahora el Mar !!!

La rueda nos llevo al Desierto de la Tatacoa, estupendo lugar para observar la vía láctea, los astros, las estrellas, el ahora visible Venus y toda la cúpula celeste, que pequeños somos !!! Árido lugar lleno de encanto, particulares formaciones, magia. Pasamos por Natagaima, llegamos al Espinal, en Girartdot nos tumbaron, tierra de cultivos, tremenda labor la de los campesinos de esta zona, si supiéramos lo que hacen estas familias que nos permiten alimentarnos, se requiere una reforma agraria, no pude ser que el campo sea para poner vacas a pastar, debemos conocer un poco más de la historia de estas tierras Americanas, no la que cuentan los diarios, ni RCN, la verdadera, despertariamos esa conciencia adormercida... Llego el Gutierrez y para la provincia de Gutierrez vamos, nos embarcamos al Cocuy, pasamos por un lado de la nevara, por ahí por la Mesa. El Cocuy, Guican, los U´was !!! Si la fuerza es, es acá donde permanece, suba sumerce, la gente de estas tierras son la verdadera Colombia, mucho, muy buenos !!! por acá cerca encontrara la verdadera historia los Chulavitas..., así se arreglan las cosas en estos lares, lugares de las fuerzas revolucionarias, del Tao, de montaña !!! Panqueba, El Espino, Chiscas, Macaravita, San Miguel, Carcasi, Enciso, San José de Miranda, Malaga, Concepción, Cerrito, el Páramo del Almorzadordero y hoy Chitagá nos vieron pasar, vamos para Pamplona (No hay nada por acá), hasta el páramo se esta perdiendo, otra vez buscando el Magdalena y río abajo, el canal del dique.....El Atlántico, San Bernardo, Necocli..................hay vamos, pedaleando.